
Descubre mundos de posibilidades
Los Kami Cuentos te ayudarán en el aula a fomentar la atención, la imaginación y la comprensión lectora mediante la narración visual e interactiva de historias.

¿Qué es un kamishibai ?
Del japonés 紙芝居: kami = papel, shibai = arte
Kamishibai es un arte narrativo japonés que utiliza una caja de madera llamada butai, con tarjetas ilustradas que cuentan una historia en secuencia. Al narrador le basta con desplegar las imágenes para cautivar al público, especialmente a los niños. Las posibilidades del butai son ilimitadas.

Una forma de arte escénico, las tarjetas (ilustradas en el anverso y escritas en el reverso) circulaban por un escenario portátil de madera (butai) a cargo del narrador kamishibai, quien daba vida a las imágenes de forma dramática.

El público se congregaba al oír al artista aplaudir con sus hyōshigi (dos bloques de madera), o el sonido de una campana metálica, marcando el comienzo del espectáculo. Conocidos como Kamishibai no Ojisan, literalmente “tío kamishibai”, los mejores narradores incorporaban gestos con las manos y diversos efectos de sonido en sus actuaciones.

Quienes realizaban kamishibai callejero solían llevar sus escenarios fijados a una bicicleta y recorrer la ciudad actuando para grupos de niños varias veces al día. Su incentivo económico no provenía del cobro por la actuación, sino de cobrar a los niños por dulces, que incluían una actuación kamishibai. Este modelo surgió en una época de depresión económica en Japón y se convirtió en la versión más recordada del kamishibai.

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¿Qué es un kamishibai ?
Del japonés 紙芝居: kami = papel, shibai = arte
Kamishibai es un arte narrativo japonés que utiliza una caja de madera llamada butai, con tarjetas ilustradas que cuentan una historia en secuencia. Al narrador le basta con desplegar las imágenes para cautivar al público, especialmente a los niños. Las posibilidades del butai son ilimitadas.
Una forma de arte escénico, las tarjetas (ilustradas en el anverso y escritas en el reverso) circulaban por un escenario portátil de madera (butai) a cargo del narrador kamishibai, quien daba vida a las imágenes de forma dramática.



El público se congregaba al oír al artista aplaudir con sus hyōshigi (dos bloques de madera), o el sonido de una campana metálica, marcando el comienzo del espectáculo. Conocidos como Kamishibai no Ojisan, literalmente “tío kamishibai”, los mejores narradores incorporaban gestos con las manos y diversos efectos de sonido en sus actuaciones.
Quienes realizaban kamishibai callejero solían llevar sus escenarios fijados a una bicicleta y recorrer la ciudad actuando para grupos de niños varias veces al día. Su incentivo económico no provenía del cobro por la actuación, sino de cobrar a los niños por dulces, que incluían una actuación kamishibai. Este modelo surgió en una época de depresión económica en Japón y se convirtió en la versión más recordada del kamishibai.




